sábado, 5 de febrero de 2011

Encuentros y azares


Tantas veces imaginé, me pregunté ¿Qué haría si me la topara en la calle? Tenía preparados tantos discursos, tantas conductas. Desde romperle la cara a golpes a su novio, humillarlos a ambos, dejar en evidencia que soy mejor que él, que podría hacerla infinitamente más feliz de lo que él podría soñar, dejar en evidencia lo mala mujer que es, lo traicionera, lo lejos que están del honor y de la decencia, o invitarles una copa… Han pasado muchos caminos bajo mis pies desde que estabas en mi vida, muchos malos caminos, viví toda una vida desde que se fue, y hoy, al salir del metro, la veo a ella y a su novio. “! Hola!, tanto tiempo, ¿Cómo están?, un gusto verlos, que estén muy bien”.

¿Y qué pasó con toda mi planificación? Al cuerno. 

Que curiosa es la vida, cómo los sueños de gloria se desvanecen ante la simpleza, ante el vacío de la realidad, realidad sin adornos, sin tapujos, que no duda antes de demostrarnos lo insignificantes que somos en realidad, que rara vez nos da la oportunidad de brillar, de hacer de nosotros lo que queremos hacer de nosotros.

Llego a mi casa, enciendo un cigarrillo. Dos hielos flotan en mi vaso, y sorbo a sorbo me voy dando cuenta una vez más, de que jamás podré recuperar el sabor de los vasos ya pasados, y que nunca podré adivinar el sabor que tendrá el vaso siguiente. A brindar entonces, con un vaso nuevo, en el nombre de los muchos vasos ya pasados, en el nombre de los muertos, que aunque se resistan, caen lentamente en el olvido.

3 comentarios:

  1. Eso de maquinar las cosas solo sirve para Maria del Pilar Perez jajaja

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  2. Asi parece. Me vendria bien algo de eso, aunque claro, idealmente ahorrarme el sicario. XD

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  3. Este blog ya no existe.
    Tu no existes.
    ¿Yo no existo?
    No-
    Existes.

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